CAPITULO 117
Mateo había logrado cubrirme con su cuerpo para que aquel golpe no llegara hacia mí, sentía como mis manos estaban temblorosas mientras escuchábamos los rodachines de un vehículo que se alejaba a gran velocidad.
Lo único que puedo describir es que en ese momento sentí mucho miedo, tenía dentro de mi corazón tantas cosas que no sabía ni siquiera cómo procesar lo que estaba ocurriendo.
De inmediato decidimos regresar a la casa y entendí que lo mejor que podíamos hacer era contratar e