C78– NO ME IRÉ DE ESTE HOTEL SIN TI
Baron la soltó despacio y la miró a la cara.
La recorrió entera con los ojos, de la misma manera en que lo hacía cuando necesitaba confirmar algo con sus propios ojos y no con las palabras de nadie más, luego soltó el aire.
—Gracias a Dios estás bien. —Lo dijo en voz baja, con un alivio que era completamente real—. Llevaba días sin dormir, Mariam.
Ella sonrió. Pero fue una sonrisa triste, de las que duelen más que el llanto y le puso la mano en la mejilla