C40-SOY TUYO.
C40-SOY TUYO.
Mariam no retrocedió.
No supo si fue orgullo o parálisis, pero sus pies no se movieron y sus ojos, traidores absolutos, tardaron exactamente tres segundos en apartar la mirada de Zayd para clavarse en cualquier otro punto del hammam que no fuera él.
Zayd la observó un instante y luego habló.
—Puedes mirar, Mariam. —hizo una pausa deliberada—. Todo lo que ves es tuyo.
El aire del hammam se volvió más denso.
Mariam sintió el calor subirle por el cuello hasta las orejas y se odió por