C38-Alguien sin nada que perder.
C38-Alguien sin nada que perder.
En otra parte del palacio, Mariam no parpadeó.
Sostuvo la mirada de Jade con una calma que por dentro le costaba un esfuerzo considerable, porque el teléfono en el bolso pesaba como una piedra y cada segundo que pasaba en ese corredor era un segundo que no podía permitirse perder.
—No escondo nada.
—Entonces muéstrame el bolso.
—No.
Jade dio un paso hacia ella.
—¿Por qué no, si no tienes nada que esconder?
—Porque no te debo ninguna explicación. —Mariam retrocedi