C33- Osita Perdida
Washington D.C. — Torre Whitmore, Piso 42
El sol de la tarde se filtraba entre los rascacielos. En el piso cuarenta y dos, el imperio de Barón Alistair Whitmore zumbaba con la eficiencia de una maquinaria suiza. Pero su dueño, sentado detrás de un escritorio de roble macizo que costaba más que un apartamento en Georgetown, no escuchaba nada de eso.
Barón tenía treinta y tres años, hombros anchos que llenaban el traje azul marino hecho a medida en Savile Row, cabello rubio osc