TENEMOS UNA CITA
EDUARD DE AMBER
REY DE VARSOVIA
Totalmente saciado como hacía años que no me sentía bajé las escaleras del segundo piso de casa de Ana Lucía, ambos llevamos el cabello mojado por las «cosas» que acababan de ocurrir en esa bañera de la Ninfa que ataviada como la más seria y sensual de las ejecutivas caminaba tras de mi.
Me giro un instante sobre mis talones en la escalera para recordarle algo y se me borran hasta las ideas al toparme con sus sensuales piernas torneadas ataviad