POV ANA LUCÍA GAITAN
No pensé que en tan poco tiempo él llegara a ser tan importante para mi, y él verlo así me quema el alma.
Me quedo abrazada a su espalda mientras que aún se tapa la cara ahogado en rotos sollozos.
—¡Estoy contigo!— susurro, como si eso lograra calmarlo— ¡Estoy aquí!
Levanta un poco la cabeza, y con sus brazos se aferra a mi cintura abrazándome. Su cabeza se aprieta contra mi abdomen y solo le peino el cabello negro con los dedos.
Así estuvimos por no se cuanto tiempo, hasta