14- Cloe, haz como si no me conocieras.
el agua caliente, al mirar a la mujer tan frágil, llena de morados que él le había provocado, Sebástian sintió algo de pena por ella.
-Señor, aquí está la sopa, la podré sobre la mesita, si necesita que le ayude con la señora, solo dígame y con mucho gusto.
-Gracias, estoy bien, retírese.
Sebástian ya no tenía dudas de que su esposa le atraía demasiado, pero era de la familia De la O y no podía permitirse enamorarse de esa mujer, en ese momento, Cloe recuperó el sentido y se vio desnuda en la t