Mundo ficciónIniciar sesiónDorothy estaba perdida.
Estaba bastante molesta por el hecho —después de todo, era joven y hermosa— pero estaba irremediablemente perdida.
Mientras caminaba por uno de los largos campos de maizales interminables, llegó hasta una aldea tallada en la piedra por manos torpes y primitivas, de cuyo interior —muy para su desgracia— emergió un grupo de enanos deformes, similares a trasgos, de aspecto desagradable. Se trataba de h







