Mundo ficciónIniciar sesión—¡Es perfecto! —se dijo a sí mismo Gepeto cuando hubo terminado su marioneta, si bien su senilidad lo engañaba pues su creación distaba mucho de la perfección. Era una pobre parodia grotesca de ser humano tallado en madera astillosa y curtida sin lijar ni barnizar. Su rostro estaba pintado con dos círculos rojos en las mejillas, la boca y los ojos, y sólo la tosca nariz consistente en un afilado espolón clavado en el cen




![El príncipe del Inframundo [#3]](https://acfs1.buenovela.com/dist/src/assets/images/book/206bdffa-default_cover.png)


