Irina.
—Señorita Ivanova… tiene unos quince minutos… —parpadeé mirando a un asistente, mientras yo me encontraba en un camerino tras bastidores.
Por supuesto que había más modelos, pero mi entrada sería individual en cada serie, para desfilar con cuatro vestidos diferentes en cada ronda.
Ahora mismo tenía uno azul, con una abertura en la pierna y un gran escote en la espalda.
Me miré al espejo cuando estaban haciéndome el peinado, y la maquilladora profundizaba mis labios.
Podía escuchar la mús