CAPÍTULO 72 — Podemos negociar.
Alexey Kozlov.
—No me importa, sacude todo Moscú si es necesario… o yo mismo me encargaré… —colgué la llamada, y miré a Luka—. Hemos demorado mucho…
Él negó.
—No falta mucho, por la ubicación, solo estamos a cinco minutos.
Apreté mi mandíbula y vi mis nudillos nuevamente rotos. La rabia y la ira corrían por mis venas, y no había nada en el mundo que quisiera más ahora que tener a Nikolái delante de mí, pero aún más a Sasha, porque no sabía lo que estaba haciendo con este paso.
El auto se frenó,