LA ADHALIA NEGRA
Bárbara pasaba noche tras noche en ese cementerio, abrazando esa lápida que tenía un hermoso escrito y después el nombre de Asunción.
Parecía que Bárbara en cualquier momento podía enloquecer, se negaba a aceptar todo eso y más que la mujer que podía ocupar ese lugar y que sobre todas las cosas llevaba el apellido de los Valier. Deseaba que fuera Verónica la que estuviera ahí.
Bárbara ahora estaba pagando con creces esa verdad oculta, solo quería que Asunción algún día se olvid