LA ADHALIA NEGRA
Mi corazón latía muy fuerte, era extraño pero tenía miedo. ¿Qué hacer con lo que siento? Siempre he tenido miedo y siempre lo oculto.
Tomo valor, ahogo ese presentimiento y continúo mi camino mientras sé que el hombre viene detrás de mí.
Finalmente llegamos a mi camerino. No tenía nada que perder cuando no tenía nada.
— ¿Y bien, en qué le puedo ayudar? –Pregunto enfrentándolo
Él sonrió nuevamente, toco su labio inferior y comenzó. –Eres perfecta, eres la combinación perfecta p