Mundo de ficçãoIniciar sessãoAlgunas batallas se ganan en salas de juntas; otras, en el silencio devastador de un corazón roto.
Valentina Solís lo supo a las 9:00 de la mañana —cuando las puertas dobles de nogal de la sala de consejo en el piso treinta y tres se cerraron con el chasquido definitivo de una guillotina cayendo sobre el cuello de un condenado— mientras observaba las caras de los doce accionistas principales de Grupo Empresarial Cortés sentados alrededor de la me







