Mundo ficciónIniciar sesiónThe Council había sido el monstruo visible, pero Atlas era el dios invisible que sostenía el mundo desde las sombras.
La bóveda del banco suizo a las 15:12 de la tarde se había convertido en el confesionario de los pecados de un siglo. Sophie Chen sostenía la carta de Hermann Schneider Sr. con manos que ya no temblaban, porque había cruzado el umbral del miedo hacia algo más oscuro: la certeza de que algunos secretos no estaban destinados a ser conocidos, pero una vez revelados, cambia







