UN PACTO CON EL DIABLO. CAPÍTULO 8: El expediente perfecto… o casi
UN PACTO CON EL DIABLO. CAPÍTULO 8: El expediente perfecto… o casi
La tía Louise, envuelta en una chaqueta de terciopelo que parecía salida de otra época, entró al despacho del duque como si estuviera entrando en su propia casa. Ni siquiera tocó. Simplemente abrió la puerta y se plantó allí, con esa sonrisa ladina que siempre usaba cuando planeaba inmiscuirse en los asuntos de los demás.
—¿Qué tan malo es? —preguntó sin preámbulos, mientras avanzaba por la habitación como si fuera su reino.
—¿A