UN PACTO CON EL DIABLO. CAPÍTULO 32: Una victoria amarga
UN PACTO CON EL DIABLO. CAPÍTULO 32: Una victoria amarga
Adelaide mantenía la mirada fija en el contrato que tenía frente a ella, su ceño fruncido reflejaba una mezcla de frustración y humillación, pero sabía que no tenía más opciones. Si no firmaba, no recibiría ni un centavo, y la amenaza implícita en los términos que Kenneth había redactado era demasiado clara: si intentaba ir por otro camino, ambos lados quedarían destruidos.
Con un bufido de molestia, tomó la pluma que Kenneth le tendía y