HERIDAS PERFECTAS. CAPÍTULO 18. Opiniones respetables
HERIDAS PERFECTAS. CAPÍTULO 18. Opiniones respetables
La tensión en la mesa era casi tangible después del intercambio de; y Mikhail ni siquiera se molestón en disimular su incomodidad mientras de su boca salía aquel tajante:
—¡Karina!
Pero antes de que él continuara, Irina intervino de inmediato, con voz calmada y una sonrisa tensa que le dirigió a Mera mientras la miraba a los ojos.
—Karina es mi amiga —dijo con firmeza—, y por eso está aquí. Si ella no estuviera, probablemente nada de esto ha