CAPÍTULO 103. Su palabra contra la mía
CAPÍTULO 103. Su palabra contra la mía
Y la verdad era que ninguno de los dos sabía qué decir. Había tanto dolor acumulado en los escasos dos metros que los separaban que no había ni una sola palabra que pudiera cambiar eso, y por desgracia Grayson lo sabía.
—Para que conste, yo solo incendié el escritorio —murmuró ella con un nudo en la garganta, y vio a Grayson sonreír con suavidad.
Una de esas sonrisas tristes y forzadas que trataban de aparentar que todo estaba bien.
—Creo que el plástico