Esa noche tampoco pude dormir, pasé toda la madrugada cuestionándome si estaba haciendo lo correcto.
Me di cuenta que estaba a punto de amanecer cuando el cielo comenzó a tornarse de ese color lila precioso. Me levanté para abrir más las cortinas y disfrutar de ese hermoso momento de paz. Escuchar el sonido de los pájaros, el aroma a tierra húmeda, el hermoso rocío que decoraba los pétalos de flores, suspiré y una sonrisa se me dibujó en el rostro.
No despertaba de tan buen humor desde hace tie