Mundo ficciónIniciar sesión—Mía —dice y me dejo caer mientras su polla aun endurecida se resiste a salir de mi interior, posa una mano sobre mi vientre y toma mis labios, los muerde y su mirada se llena de intensa lujuria—. Ambos son míos y nadie me los va a quitar, mucho menos me van a abandonar.
—Enzo, no sé lo que siento por ti, ni siquiera sé si siento algo por ti &mda







