Mundo ficciónIniciar sesiónLEA
—¡Suéltame! —exclamo al tiempo que golpeo a puños cerrados la espalda ancha y bien estructurada de Enzo, me carga como un costal de papas y eso solo incrementa los niveles de mi enfado.
—Silencio, Lea —palmea mi trasero y suelto un chillido por el impacto.







