Mundo ficciónIniciar sesiónLEA
—Esto es poco común, no puedo hacerlo si ella está amarrada de manos y con esa cinta en la boca —señala el juez.
No puedo hablar, ya que Enzo y Preppy juntos, me amarraron las manos y me pusieron una jodida cinta en la boca, de mi garganta solo brotaban sonidos difíciles de descifrar. Los hijos de puta amenazaron al juez y







