Mundo ficciónIniciar sesiónDejo a un lado los binoculares, me quito el cinturón de seguridad y salgo de mi carro, camino hacia el local de mierda y abro. El sonido de la campanilla hace que gire hacia mi dirección, no me teme, me mira de manera neutra, como si ya estuviese esperándome.
—No puedes estar aquí —sus ojos grises conectan con los míos.







