Los de mi edad no me miran muy felices pero yo no soy culpable de esto, mi hermano continúa hablando y todos se giran a mirarlo a él, como ya son anuncios menos relevantes tomo a Ansel del brazo y caminamos lejos de ahí.
— Vaya forma de exponerme— gruño.
— No sabía que lo iba a hacer de lo contrario te hubiera dejado dormir pero ya no podemos hacer nada—
— No importa, yo ya no viviré en esta manada así que poco me importa lo que piensen