Mundo ficciónIniciar sesiónTodo a mi alrededor era inexistente, ni siquiera podía pensar en otra cosa que no fuera en lo mal que se encontraba mi conejita cuando la sacaron de ese lugar. Su dolor es tan mío, que, aunque no haya sido yo el que sufrió quemaduras, las siento mías, quemando mi piel y aún peor, matando mi alma muy lentamente.
No sé cómo demonios sucedió ese incendio, pero al momento de llegar, aunque fue cuestión de minutos, hab&iac






