Sofía, más tranquila, empezó a relatar lo sucedido. Yo la escuchaba atento pero asombrado al mismo tiempo. Estaba esperando que en algún momento mencionara a Sabana, pero no fue así.
Sofía me dijo que esa mañana una mujer, que tenía su cabello pintado de rojo, se acercó a ella para saludarla cuando estaba junto al lago. Sorprendida de verla, correspondió al saludo, pero cuando le iba a preguntar quién era, la mujer la golpeó en la cabeza. Cuando despertó, estaba en una cama dentro de una habitac