8 Ella está aquí.
Así fue como un día nuevo llego, Kalila caminaba por el bosque, estaba solo a unos metros de la casa de sus padres, por lo que sabía que estaría a salvo, aunque dudaba que Declan y sus amigos quisieran hacerle algo más, ya la habían destruido por completo, solo les quedaba matarla.
— Hola. — la voz suave de Ikigaí la hizo sonreír, casi de manera inconsciente.
— Hola. — respondió al tiempo de girarse, para encontrar a ese joven, con cara de niña y cuerpo de alambre, Iki tenía una belleza única,