Mundo ficciónIniciar sesiónEl frío del agua chocó contra la piel de Nadia una vez que el príncipe la bajó de sus brazos. Él no se había despegado de su cuerpo, ni su mirada mucho menos. Ahora sus manos estaban hábiles bajando el vestido de sus hombros y hundiéndose más en la profundidad del río.
Por acto de reflejo su cuerpo vibró ante su toque y su centró fue invadido por ese calor que estaba siendo familiarizado en su existenci







