Ana
Sentía que mi corazón lo apretaban, lo pisaban lo volvían a tirar
Sus ojos reflejaban confusión y los míos, tristeza, pero el sí podría elegís yo no.
—Alma mírame no te dejaré entiendes, ella puede quedarse, pero tú eres mi esposa —
—De verdad ese es tu plan , acaso olvidas que yo también tengo mi alma gemela y esas mierdas y lo rechace jamás deje que se me acerque —
—Si la rechazo ni manda sufrirá las consecuencias. — ya casada de renta estupidez me alejo limpio mis lágrimas.
—Espera, esper