176. Llegó el día
El hombre abrió mucho los ojos y levantó las manos, el corazón de su pecho estaba a nada de salirse para abandonarlo e irse corriendo, Dayana no podía creer lo que veía, Roberto miraba al hombre con una furia que parecía no conocer límites, cegado por una adrenalina que parecía hacerlo perder el control, Dayana empujó al hombre e hizo a Roberto bajar el arma.
— ¿¡Que te sucede?! ¡Guarda esa cosa! .– Dayana le gritó sumante molesta, el la obedeció guardando el arma en la funda que mantenía esco