156. Boda arruinada
La madre de Amanda se encargó de tranquilizar los aires y dispersar a la gente, creyendo totalmente que las palabras de la arpía que había llegado a dejar mal parada a su quería Amanda eran solamente mentiras.
Aún así las habladurías entre los invitados no se hicieron esperar, pero los más perjudicados y tachados como los malos eran Dayana y Alexander.
El cielo ya había perdido su luz dando espacio a las sombras que venían acompañadas con el velo de la noche, el baile de los novios había dado i