152. Jóvenes y adineradas
Amanda estaba que echaba espuma de la boca, no podía creer que Dayana estuviera en el lugar y vestida de blanco también, cada parte de su cuerpo le exigía a gritos deshacerse de ella, cuándo las personas se empezaron a dispersar y ya nadie la felicitaba ella empezó a encaminarse a la mesa en donde estaba Dayana, pero alguien la tomó repentinamente de la mano deteniéndola, al girarse a ver de quién se trataba se topó con unos ojos azules que la observaban con tranquilidad.
— Edgar... Dayana est