131. Identidad expuesta
Alexander no estaba de buen humor ni tenía ánimos de nada, Esmeralda había llegado de repente y no había echo más que hablar de ella misma sobre lo que había echo en esos días, pero la mente de Alexander estaba en otro lado, a pesar de que trataba de mantener la compostura, empezó a beber muy rápido, tomando bebidas de cada mesero que pasara.
— ¿Estas bien Alex? .– Esmeralda preguntó fingiendo inocencia
— Si, estoy bien.
— ¿Oye donde esta Dayana?
Escuchar el nombre de ella fue como clavarle un