100. Te lo advertí
El corazón de Amanda se había disparado latiendo como si acabara de correr un maratón, se sentía prisionera de Dayana quién con su sencilla mirada la estaba sometiendo.
— Pero que ridiculeces dices Dayana, debes de estar confundida. – Amanda soltó una pequeña risita nerviosa, volteaba a todos lados menos a ver a la mujer que tenía al frente.
Dayana sacó su teléfono celular y encendió la pantalla para mostrárselo a Amanda, sus ojos se llenaron de pánico al ver la imagen, era ella y Edgar entra