Como no tenía partido al día siguiente, Marcial me llevó de paseo por el río Támesis, en un crucero que hizo un tour por sus aguas. Fue mágico y romántico, viendo todos los atractivos turísticos de Londres, la ciudad, sus casas palaciegas, sus edificios modernos y sus museos, sus puentes y torres. Nos tomamos más de un millón de selfies, je je je.
Luego fuimos a cenar cerca de la galería Whitechapel. Pedimos roast beef y baked beans. Deliciosos, aunque yo estaba más acaramelada viendo los oj