Ese viernes me dediqué a descansar y dormir hasta tarde. Ashley me dijo que en la tarde haríamos trabajos físicos y quedar lista para la gran final ante Ruth Evand. desde las 10 de la mañana, me llamaban a todo momento desde Lima para hacerme entrevistas por zoom. Me preguntaban quién era, de dónde salí, por qué recién, a los 36 años, aparecía en el tenis. Me contaban que todo el país estaba pendiente de mis actuaciones y que estaban sorprendidos de haber llegado a la gran final del Roland Gar