Cuando llegué al club ya habían muchísimos periodistas. Jennifer y Judy también se han puesto vestidos entallados y lucían muy lindas. El flamante estadio emergía entre las sombras de los árboles como un gigante festivo, con muchos globos y cadenetas. Tenía capacidad para ocho mil espectadores, incluyendo palcos suite y contaba con un gimnasio, oficinas, salas de conferencia, cuatro vestidores y cancha alterna. Una maravilla. Quedé admirada.
Entonces llegó Marcial en su auto. Sonreí y parpad