Mundo ficciónIniciar sesiónAun así, trato de relajarme y pues, orar para que no sea de esos que se cojen a las mujeres y las matan, de lo contrario lo matare y todo esto se irá al caño. Veo que llegamos a una casa, un tanto cómoda y rustica se ve, tiene una galería enorme.
Él se detiene ahí y el chico de atrás sale para abrirnos la puerta. Al parecer me trajo a su motel privado o algo.
Dudo mucho de que vengamos solo a hablar.
—Disculpa







