–Se que debes sentirte incomoda, pero ¿no te imaginas una vida conmigo?
–Estaré en tu vida. -Tome su mano. –Jamás te dejare.
El joven parecía algo decepcionado por mi respuesta, pero sabía que no podía hacerme cambiar de opinión sobre el matrimonio. Así que tuvimos que dejar a un lado ese problema, puesto que la pista de baile nos estaba esperando. Ahí me encuentro a Caroline con su esposo Thomas.
–¡Amiga! -Me abraza la rubia en cuanto me ve.
–Te ves hermosa. -Le dije mientras miraba su vestido