Conduje entre la noche oscura, mientras el cielo se encendía por los relámpagos. Mi respiración estaba a mil por segundo, estaba enojada y frustrada por todo lo que me estaba pasando. Pero quería hablar con ella frente a frente, así que cuando llegue a la mansión Morgan, toque la bocina de mi auto varias veces, hasta que me abrieran las rejas.
Uno de los guardias me reconoció y me abrió las rejas de la casa, mientras que yo acelere el auto hasta poder llegar a la entrada de la gran mansión. Uno