Nos miramos por última vez, para tomarnos de las manos y tomar muchas fuerzas. Los dos tomamos aire, llenando nuestros pulmones, para después caminar hacía la empresa. Y al llegar a la oficina de Mathew , podemos ver que ya todos nos están esperando ahí. Todos de inmediato pueden vernos llegar con las manos unidas, pero por respeto a esas personas, que aún consideró mi familia, suelto la mano de Mathew con lentitud.
El hombre me mira, para después asentir con la cabeza, dándome a entender que e