La casa se prestaba para muchas cosas, así que Mathew y yo pudimos practicar bastantes actividades físicas y aún que yo no era buena en ningún deporte, fue demasiado divertido intentar jugar algo de futbol y tenis, lo que al final fue desastroso ya que golpee con la pelota a más de un sirviente. Pero parecía que cada uno de los sirvientes estaban felices de por fin ser útiles en esta inmensa casa. Después de hacer actividades físicas, nos prepararon una comida que se llevaría a cabo en uno de