Alberto
Sé que Marina no tuvo la culpa de que el imbécil de Connor haya entrado a mi oficina sin permiso, pero la verdad me enfurece, no sé que diablos hacía sentado como si fuera un gran monarca, pero no creo que sea para lo que dijo, pues sus intenciones no terminan de convencerme y más cuando yo vi con mis propios ojos que él mismo la besó a la fuerza anoche, y más conozco a un hombre interesado en una mujer y sé que Harry lo está de Montserrat.
Pero ahora no la pienso perder por nada de est