—Sí. Es fin de semana, así que no hay mucho que hacer. Quemo algunas calorías —respondió él mientras se rascaba la nuca. Le sonrió, y ella no pudo evitar responder con una sonrisa.
Drake era bastante tímido. Oh. Ni siquiera parecía que tuviera muchas calorías para quemar.
—Es genial mantenerse en buena forma —comentó Camila.
Drake abrió la boca, pero no dijo nada hasta que se abrieron las puertas del ascensor.
—¿Vamos? —Camila entró y él la siguió, asintiendo con la cabeza.
Ambos se mantuvieron