Camila sintió un alivio inmenso al ver a Dylan salir de la sala. El corazón le latía con fuerza al darse cuenta de que ahora estaba a solas con Andréi, y la emoción le cruzó el rostro por un segundo. Por fin podía estar a solas con él nuevamente.
Quizás era una tontería esperar algo más que su amistad, pensó. Quizá se estaba adelantando demasiado al imaginar que algún día Andréi podría sentir lo mismo. Y tal vez era mejor enterrar esos sentimientos en lo más profundo de su corazón si quería pre