"Giovana"
Ya había dejado todo organizado y cuando salí de mi cuarto, ya usando mi uniforme de la escuela y cargando mi mochila, vi a Anderson ya listo un poco más lejos de mi puerta, usando su traje planchado, todo perfumado como siempre y con el cabello todavía húmedo de la ducha. Cómo logró estar listo antes que yo ni siquiera era un misterio, yo me tardaba mucho para arreglarme.
—¡Buenos días, Anderson! —Le sonreí y él tomó la mochila de mis manos.
—¡Buenos días, fierecita! Yo te llevo es