"Rafael"
Después de que Anderson hizo que Giovana dejara el berrinche, almorzamos en silencio. De vez en cuando Giovana me miraba a mí o a Anderson, medio disimuladamente. Yo quería cargar a mi hija en brazos y acunarla como a un bebé, pero quería que ella quisiera mi cariño de padre.
Cuando ella comenzó a comer, con el nítido placer de reconocer su hogar, lo que era afectivo para ella, me emocioné y quería darle un beso en la frente a Anderson por haber hecho lo que hizo. Ese muchacho estaba