"Rubens"
Pasé el día sin saber si llamar a Rubia o si llamar a Rafael, pero al final no llamé a nadie. Me ocupé de mi trabajo y me convencí de que lo mejor era seguir los consejos de Hana, al fin y al cabo, de huidas ella entendía. Después de que salimos del hospital me dijo que llevara un regalito para Rubia, algo sencillo, pero que mostrara que pensé en ella. Así que paramos en la tienda de chocolates antes de ir a casa.
— Brutote, ya sabes, sonrisa en el rostro, mucho cariño y déjale claro,